Huella Ecológica

Cada día se habla más de la huella ecológica. La razón es muy simple, hemos entendido que no podemos seguir consumiendo recursos naturales sin cesar y como si no hubiera mañana; el impacto ambiental está poniendo muy en riesgo la salud de nuestro planeta y también la de todos los seres vivos que lo habitamos.

La huella ecológica trata de medir el impacto que las actividades humanas tienen sobre la naturaleza. Suele representarse por la superficie necesaria para producir los recursos y absorber esos impactos ambientales.

Para calcular la huella ecológica hay que tener en cuenta todos los sistemas productivos: agricultura, ganadería, pesca, ocupación del suelo, minería, industria, transporte y sobretodo energía. La generación, el transporte y el consumo de energía son los responsables de algunos de los mayores problemas ambientales. Por este motivo, utilizar energía de forma responsable es básico para reducir nuestra huella ecológica y de esta manera hacer nuestra pequeña contribución en la sostenibilidad del planeta.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (en inglés World Wildfind Fund, WWF, es una organización no gubernamental que se encarga de la conservación de la naturaleza) elabora periódicamente un estudio sobre la huella ecológico en el mundo. Los datos que emite son escalofriantes: para satisfacer las necesidades actuales, la humanidad está consumiendo una cantidad de recursos naturales equivalente a 1,6 planetas.

Siguiendo con el ritmo actual de consumo, en 2020 se necesitarán 1,75 planetas y en 2050 serán necesarios 2,5 planetas.

En el caso de España, que actualmente ocupa el puesto 22 del ránking mundial, necesitamos la friolera de 3 países como el nuestro para satisfacer nuestras demandas.

Según WWF, las medidas que se deben aplicar para cambiar esta tendencia pasan por mejorar de forma urgente la manera en que producimos, escogemos y consumimos los recursos, sobre todo en los cambios de la alimentación y la energía.

WWF

Debemos apostar por un futuro en que nuestras futuras generaciones puedan disfrutar de la enorme diversidad y riqueza de opciones que nuestro planeta nos ofrece.

A continuación se proponen algunas medidas en las cuales podemos marcar una diferencia

1-Actúa en Casa

  • Compra alimentos frescos y locales: de esta manera los alimentos no habrán tenido que recorrer miles de kilómetros hasta llegar a nuestro plato
  • Plantar un árbol: un árbol de tamaño medio puede llegar a absorber una tonelada de CO2 durante su vida.
  • Cocina pensando en el medio ambiente: a modo de ejemplo, un horno emite 1,22 kg de CO2 por cada hora de funcionamiento. Una tostadora 0,6 kg por cada 50 minutos de uso y un microondas 0,23 kg por cada 15 minutos.
  • Cambia los emisores de luz: cambia tus lámparas y focos halógenos por otros de tecnología LED. Además de consumir menos energía, duran más tiempo.
  • Reduce, recicla y reutiliza: debemos intentar extender la vida útil de las cosas. Los residuos implican grandes consumos energéticos, tanto en la generación de materiales desechables como en su posterior gestión. Las enormes cantidades de plásticos que acaban en el mar demuestran que esa gestión de residuos es muy difícil.
  • Cámbiate a energías renovables: reemplaza la electricidad que consumes por una generada por fuentes de energía nulas de dióxido de carbono.

Actúa en el Trabajo

  • Apaga la pantalla: apaga la pantalla del ordenador durante la comida y al final de la jornada. Utiliza equipos de bajo consumo eléctrico.
  • Apaga las luces cuando salgas de la oficina. Evita encender las luces que no necesites y aprovecha la iluminación zonificada (encendido y apagado por zonas).
  • Desconecta los equipos electrónicos que no necesiten estar conectados o no estén en uso.

Antoni Barceló Homar